La proteína aislada de soja es una forma altamente refinada de proteína de soja con un contenido proteico mínimo del 90% sobre una base libre de humedad. Se elabora a partir de harina de soja desgrasada, a la que se elimina la mayor parte de sus componentes no-proteicos, grasas y carbohidratos. Debido a esto, tiene un sabor neutral y provoca menos gases debido a flatulencia bacteriana.
Los aislados de soja se usan principalmente para mejorar la textura de los productos cárnicos, pero también para incrementar el contenido proteico, mejorar el sabor y como emulgente.
La proteína aislada de soja tiene poco contenido graso cuando se compara con fuentes animales de proteína, es por eso que la FDA, con sustento en varios estudios clínicos ha concluido que el consumo diario de 25g de proteína de soja, incluida en una dieta baja en grasa saturada y colesterol, puede disminuir la enfermedad cardíaca coronaria debido a la reducción de niveles de colesterol en sangre [1]. Aparte, desde el 2004 se está examinando los efectos sobre la salud de la toxina furano presente en la proteína aislada de soja así como en alimentos de uso diario como café, pan, conservas de carne, caseinato de sodio, caramelo, etc.,1 no existiendo hasta el momento ninguna restricción en los mencionados alimentos.
La proteína aislada de soja pura se usa primordialmente en la industria alimentaria y en la división nutricional de la industria farmacéutica, como componente proteico de fórmulas infantiles utilizadas en diarrea, alergia a la proteína de la leche de vaca o intolerancia a la lactosa [2] [3] y como componente fundamental de módulos de proteína de origen vegetal como por ejemplo: PROSOY (Tesia Laboratorios - Ecuador) [4], SOY PROTEIN (Puritan's Pride - EEUU) [5], SOY PRO (Universal Nutrition - EEUU) [6]. La presentación más común es en polvo enlatado o envasado en contenedores plásticos. El expendio se lo realiza en farmacias, tiendas de alimentos dietéticos, de especialidad o productos naturales y supermercados.
Los beneficios de la soja
Es necesario valorar con prudencia los estudios científicos relativos a las propiedades de la soja, ya que parten de una hipótesis concreta y, en muchos casos, solo se tienen en cuenta ciertas variables y no el conjunto. Partiendo de esta premisa, estos son algunos de los beneficios atribuidos a la soja según diferentes publicaciones científicas y, sobre todo, según la abundante publicidad lanzada por la industria:
- Previene algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama, y ayuda a las mujeres a regular los trastornos de la menopausia.
- Previene enfermedades coronarias y osteoporosis, además de favorecer el sistema circulatorio y prevenir la hipertensión.
- Está especialmente indicada para diabéticos.
- Facilita la digestión y previene distintos tipos de cáncer relacionados con el aparato digestivo.
- Por su riqueza en proteínas se aconseja su consumo regular en dietas vegetarianas.






